212 en frontera

Aquí está la primera parte del proyecto: 198 mugas + 12 dobles + 2 bonus tracks. Total 212. De estas, 82 óleos, 9 técnicas mixtas, 121 dibujos. En la foto, colgadas muy precariamente en mi taller, las 198 mugas oficiales: 74 óleos, 9 técnicas mixtas, 115 dibujos.
 
+ info sobre el proyecto En frontera: www.marconoris.com/en-frontera

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Le Perthus

Noche en Le Perthus. Amaranta se fue para Barcelona para un nuevo tour, mientras yo sigo en dirección Puig Neulós, adónde pasado mañana me alcanzará Miquel Serrano del Museu de l’Exili para caminar un tramo conmigo.
He pasado la tarde de hoy por Le Perthus, moviéndome torpe en los asuntos mondano. Conseguí pintar el par de mugas en el medio del alboroto, la 575 sentado en el suelo, rodeado de figuras extrañas ocupadas en sus asuntos fronterizos. Le Perthus es un lugar muy raro, de alguna forma atractivo, plenamente de frontera. Adjunto unas fotos más, un par de hoy y otras más antiguas (Puigpedrós, olla de Nuria, Puigcerdá) que acaban de enviarme mis compañeras de ruta. El contraste no está mal…

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La Vajol

Por fin estamos descansando en La Vajol, cuidados y mimados por Joana y Rubio. Llegamos anoche, cuando ya el día estaba dejando paso a la noche y no se podían distinguir las piedras en el camino. Desde el primer backup en Cim de Coma Morera han pasado diez días, todos muy intensos, cada paso, cada metro. Dejada Coma Morera, subimos los cuatro por el Puigmal y luego pico por pico seguimos la olla de Núria hasta Tirapits, desviando luego para el refugio Ulldeter, adónde llegamos alrededor de las 19 del 26 de agosto. El camino por las crestas y los picos de Núria ha sido como un proceso de purificación y desprendimiento donde por fin pude abandonar lo móndano, soltar el estrés y mudar de piel. Me fui volviendo montaña, tan pequeño en estas crestas y en el mismo tiempo grande cuánto ellas. Nunca podré olvidar la sensación de expansión y plenitud que probé mirando esta extensión infinita de montañas de curvas suaves y picos rocosos. Nunca probé andar por las montañas solo, lo único que puedo decir es que ir en soledad y en el mismo tiempo acompañado por amigos, es una experiencia preciosa.

En Ulldeter pudimos ducharnos, limpiar algo de ropa, comer como si no hubiese un mañana y descansar un día y dos noches. Volvimos a salir la mañana del 28 de agosto, Amaranta y yo hacia la muga 511, Albert y William por sus respectivos caminos. En la subida hacia Coma de la Portella hasta tuve la ocasión de cruzarme con un colega, como si ya la montaña estuviese ofreciéndome una nueva y familiar cotidianidad.
La frontera nos llevó hasta Roca Colom y Costabona, y desde allí empezamos a bajar, conscientes que ya en el camino nunca volveremos a la alta montaña. Era un sentimiento de pérdida, la sensación de dejar lo divino para volver a lo mondano. El entorno se hizo cada vez más arbolado, abetos sobre todo, según íbamos bajando.

El 29 nos encontramos con Joana y Rubio en Coll d’Ares, uno de los principales lugares de los caminos del exilio. Joana y Rubio nos llevaron agua, comida, papel, colores y demás materiales y dos coca-colas frías. Ha sido una gran alegría estar con ellos y compartir un par de horas en estas mesas de madera puestas allá donde un día era lugar de paso de exiliados.
La bajada desde Coll d’Ares fue uno de lo dos más duros y bonitos que haya habido hasta ahora (quizás junto con el del Puigpedrós, el día de la llegada a Ulldeter y más adelante el de ayer). Bajamos desde Cim de la Clapa, pasando por Coll de Malrem (lugar de paso de exiliados, que inspiró uno de mis primeros cuadros sobre el tema) cruzando hayedos agitados por el viento. Rodeamos el Comanegra pasando por senderos enrocados, entre cabras y nidos de buitres, para luego volver en bosques mediterráneos entre corzos y jabalíes hasta llegar a Plá de La Muga y al Pic de les Maçanes. Allí nos encontramos otra vez con Joana y Rubio (y cuantas gracias quiero darles) para un nuevo backup.

Fue el día siguiente, el 31, en el que llegó el imprevisto, en la forma de tormenta tropical. Estábamos bajando desde el Plá de les Maçanes hacia el Hostal de la Muga, en un bosque empinado sin sendero, en un cono de oscuridad adónde ni la señal GPS llegaba. Allí bajo castaños y en el medio de la maleza, nos pillamos dos horas de lluvia que iba aumentando de intensidad cuando ya pensábamos que no podía haber más. Una catarata de agua densa y pesada inflaba el río cercano y oscurecía el bosque. Empapados conseguimos llegar a la pista y refugiarnos en las ruinas del Hostal. Un lugar medio derrumbado, un día quizás lugar de encuentro e intercambio en las rutas del alta Garrotxa. Ya veréis fotos, un refugio en el sentido más puro, y la realidad que nos obligó a la puesta en escena de lo que estábamos homenajeando.
Este día fue un día “perdido” a nivel de calendario, mugas y quilómetros y nos obligó a un tour de force para llegar a La Vajol según calendario. El paso por el alta Garrotxa ha sido lo más sufrido, quizás por la experiencia vivida, la noche entre ruinas (ruinas de un pasado aún más que ruinas de un edificio), el gris del cielo y la densidad oscura y homogénea de lo bosques que nos rodeamos. Acampar en la quietud de la iglesia de Sant Bartolomeu de Pincaró ha sido quizás el momento más sereno de estos días. El día siguiente en dirección Coustouges, en un bosque rocoso, sin bastones ni mochila, acabé cayendo al suelo tropezando en una raíz. El anular derecho abierto por un corte limpio y profundo hasta el hueso, nos obligó a otro parón, cambio de plan y nueva otra aceleración, para llegar a destino.

Una nueva noche en frontera, en la Creu del Canonge, mirando el ocaso en las altas montañas y el amanecer en el Mediterráneo, ha marcado quizás el fin de este tramo inquieto. La suavidad mediterránea del Alt Empordá sustituyó la oscuridad medieval de la alta Garrotxa. Otra vez en los picos (Pic de la Dona Morta, Roc de la Campana, Roc de Fraussa, etc.) y luego otra vez en bosques densos, hayedos mágicos de fábulas y pinedas vertiginosas por sus alturas. Esto fue ayer. Llegamos muy cansados después de uno de los días más duros. Yo ya andaba por inercia, crucé el camino del exilio de La Vajol realmente destrozado, levantando pies duros y pesados como planchas y agradeciendo que la última hora de camino fuese por la amigabilidad de una pista forestal.
El día 17 acabó con el cariño de Joana y Rubio, una ducha y una comida fenomenal. Profundamente grato por todo.

(Adjunto una selección aleatoria de fotos, elegida entre dos mil archivos sin editar, con el móvil resulta un poco complicado)

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Día seis

Por fin hemos salido de Puigcerdá. Llevamos tres días dando vueltas por campos y arroyos entre Francia y España. Campos arados o de un verde intenso. A veces coltivados a maiz, pero casi todos ya cosechados. La mayoría de mugas campestres están abandonadas, otras caen en en lugares improbables como el patio de un colegio, y otras pocas bien cuidadas, sobre todo las en zonas históricas como el puente de Bourg Madame. Salimos del camping con unas setentas piezas, entre pinturas y dibujos, y llegaremos al backup del 24 de agosto con casi 100. O sea, la mitad de mugas en la primera semana de camino. El segundo día empezamos a retrasar sobre el calendario y pronto nos dimos cuenta que caminar, buscar mugas y pintar, se hacía inviable. Decidí entonces alternar dibujo y pintura, pudiendo así limitarme a dedicarles solo 5, 7 o 8 minutos (15 como mucho, cuando íbamos bien de tiempo) cuando el día nos venía encima.
Para el backup del 24 en Cim de Coma Morera encontraremos a Kike Bela. Estará acompañado por Albert Coma Bau y William Truini, que se juntarán para caminar con nosotros un par de días.

 
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Día dos en frontera 

El segundo día se ha acabado. Todo muy bien aunque llevemos unas cuantas mugas de retraso. Paisajes estrepitosos y cuestas que no sé cómo haya podido subir, sobre todo llevando conmigo Fred (es mi mochila, pesa cuánto un adolescente con sobrepeso). He perdido la cuenta de las pinturas. Por toda la primera semana no podré dedicar más de 15 minutos cada una, así que valdrán justo como bocetos. En estos 15 minutos se trata de elegir el punto, desempaquetar, pintar y volver a empaquetar todo. Luego otra vez a levantar a Fred y andar hasta la siguiente. Tengo una súper guía, así que muy tranquilo. Por lo demás, un par de ampollas y la mano izquierda quemada.

 
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Portapinturas 

Casi a punto la funda que pensé para llevar los estuches portapinturas impresos y credos por don Patricio Rivera. Es un sistema ideado para llevar pinturas al óleo durante el secado, sin que se toquen entre ellas.

 

Update

Al final usaré la funda sólo para la recogida de pinturas en La Vajol: al final conseguí un sistema más eficaz para llevar los estuches, distribuyéndolos en  los 4 puntos de backup. Este sistema me permite llevar sólo 40 conmigo, ahorrado peso y espacio. Más información más adelante, ahora un par de fotos:

 

 
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¡En frontera!

Como adelanté hace un par de meses en las redes, mi proyecto “En frontera” fue seleccionado para Barcelona Producció 2017 de La Capella, en la modalidad deslocalizados1.

En estos últimos cuatro años, trabajé el paisaje como escenario y como frontera, pero siempre desde la comodidad y la distancia del taller. Fue entonces la necesidad de una experiencia directa, de meterme en juego y confrontarme con lo real sin filtros lo que me empujó a escribir “En frontera”.

El proyecto prevé recurrir a pie toda la frontera hispano-francesa del municipio de Girona y realizar una pequeña pieza a óleo por cada uno de las 198 mugas2 que marcan el confín. No se tratará de una documentación visual de las mugas (su catalogación fotográfica por otra parte ya ha sido realizada), cuanto de una grabación emocional del entorno, según las condiciones geográficas y ambientales que se puedan dar. Por este motivo, la extrema conexión con el entorno y con el momento presente que permite la pintura pleinairista, es un elemento fundamental para que el proyecto adquiera un fuerte valor experiencial. En este sentido, las piezas no son el objetivo del viaje: la experiencia misma es el objetivo, la experiencia de hacer y ser frontera, la introspección de un largo camino en la naturaleza, el viaje y sus dificultades. Pintar piezas como fuesen marcadores y caminar juntando puntos a lo largo de la frontera, como en equilibrio en esa linea invisible que divide en dos lo que es uno, es hacer visible lo invisible, desplegando así un nuevo escenario de la memoria.

Así que, junto con el inestimable y fundamental soporte de Amaranta (amiga y guía que me acompañará por el recorrido, sin ella estaría aquí todavía comiéndome los mocos) hemos pasado los últimos dos meses en la producción de esta travesía: 220 km, 23 días, 198 pinturas (más lo escribo, más me parece de locos). El día 0 será e 17 de agosto, la llegada, el 9 de septiembre. La idea es ir publicando material día por día por las redes y en mi blog. Antes de irme, publicaré información y calendario aquí: enfrontera.marconoris.com.

 


  1. El resultado del proyecto será expuesto en el MuME entre el 14 de octubre y le 28 de enero del 2018.
  2. Muga es una palabra de origen vasca usada en el catalán pirenaico en lugar de mojón (o hito, en castellano) y fita (en catalán). Aquí un artículo escrito por Josep Estruch para “En frontera” sobre la etimología de la palabra.

Bien el GPS, mejor el papel 

Hoy me he dedicado a marcar las 198 mugas en los mapas que llevaremos con nosotros: Cerdanya, Puigmal, Costabona, Alta Garrotxa y Alt Empordà (ed. Alpina) y un par de mapas del Institut Geographique National francés.

Muga es una palabra de origen vasca usada en el dialecto pirenaico en lugar de mojón (o hito, en castellano) y fita (en catalán). Muga significa frontera, aunque su significado original era “limite”.


+info: enfrontera.marconoris.com

Organizando los aprovisionamientos

Hoy nos hemos entretenido con la organización de los aprovisionamientos, justo un comienzo. El objetivo es reducir el peso transportado con el mínimo soporte externo. En Pas de la Casa comienza el trayecto, mientras que en el camping encontraremos cosas  que habremos dejado antes de salir para Pas de la Casa. En Cim de Coma Morera nos encontraremos con Kike, mientras en Coll d’Ares y al golf club con Joana y Rubio. En la Vajol descansaremos un par de noches y en Coll de Banyuls Alexandra y Natalia se añadirán al recorrido.

 

Update, 11 de agosto

La caja de Kike se va…

Backup Cim Coma Morera (Kike)
Backup Cim Coma Morera (Kike)

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