La Entrega, día 20

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Día veinte, última noche antes de llegar a Farrera. Fuera del refugio La Basseta el huracán Leslie se desahoga, descargando los litros de agua que por suerte pudimos evitar durante el día de camino. Ayer salimos de La Seu con mucha calma, tomando el Camí del Últim Càtar hasta llegar a Castellbó después de una veintena de quilómetros. Fue un buen camino de vegetación mediterránea, particolarmente seco, parece porque en estas zonas las lluvias prefieren irse hacia los Pirineos o hacia el Cadí. Jordi me explicó por como distinguir el pi roig de la pinasa y me instruyó sobre setas mientras las iba buscando. Tengo que mencionar también las cientos pequeñas moscas que como en película barata de horror, nos han acosado por todo el camino, intentando introducirse furtivamente en todo orificio que encontraban por el camino. Castellbó nos gustó mucho, un pueblito medieval crecido como en una grieta en el fondo del valle. Se desarrolla en vertical, culminando con una torre, vestigio de un antiguo castillo; también, tiene una iglesia enorme, desproporcionada con el resto del pueblo. Esta mañana salimos hacia norte-este, la vegetación fue cambiando poco a poco, encinas y robles desaparecieron para dejar paso a bosques de pinos (pi roig o pino silvestre) cada vez más altos y densos. Pasamos por pueblos pequeños todos en piedra, como Turbiá y Sant Andreu, para luego tomar una pista forestal que se ha adentrado en la pineda. En el medio del bosque pasamos por una zona dedicada a la tala de pinos para madera, fue un momento violento y doloroso. El camino fue propicio también para la setas y la paciencia de Jordi fue premiada con unos cuantos rovellons húmedos y desteñidos. Paula, Claudia y Jordi ya se han ido en dirección La Seu. Después de tres semanas caminando conmigo mismo, dos días acompañado por amigos han dado otro matiz a la palabra soledad. Único caminante en toda la zona, solo, con Miquel –el guarda del refugio– y Eli -la guarda del refugio cercano Ras de Conques- consumo mi última malinconica noche de esta aventura escuchando la “grande pioggia” de Leslie. Mañana entrega a Farrera. #norisentrega #marconoris #lapaneralleida #artinatura #canfarrera

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mnoris

Un italiano en camino